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          La combinación de la psicoterapia y el tratamiento farmacológico aumentan la adherencia al tratamiento en los pacientes con trastorno bipolar.

          (A Randomized Study of Family-Focused Psychoeducation and Pharmacotherapy in the Outpatient Management of Bipolar Disorder )

FUENTE: ARCHIVES OF GENERAL PSYCHIATRY. 2003 SEP;60(9):904-912.

          David J. Miklowitz, PhD; Elizabeth L. George, PhD; Jeffrey A. Richards, MA; Teresa L. Simoneau, PhD; Richard L. Suddath, MD

          From the Department of Psychology, University of Colorado, Boulder (Drs Miklowitz, George, Simoneau, and Suddath and Mr Richards), and Department of Psychiatry, University of Colorado Health Sciences Center, Denver (Dr Suddath).


          Los autores de un estudio que se publica en la última edición de la revista “Archives of General Psychiatry”, se centran en el estudio de las recaídas en los pacientes con trastorno bipolar, ya que es normal que aún con resultados óptimos en el tratamiento farmacológico se produzcan recaídas.

          El propósito de este estudio es comprobar si la combinación de la terapia familiar junto con el tratamiento farmacológico tras haber experimentado un episodio maníaco y/o depresivo, aumenta la estabilidad del estado de ánimo durante el proceso de mantenimiento.

          Participaron 101 pacientes con un diagnóstico de trastorno bipolar a los que se les asignó la terapia familiar y farmacoterapia o bien una intervención menos intensiva de gerencia de las crisis (GC) y farmacoterapia. Ambos protocolos duraron 9 meses. Y la farmacoterapia durante 2 años. Luego se evaluó, el número de recaídas, los síntomas depresivos y maníacos y la adherencia a la medicación.

          Los resultados obtenido indicaron que los que habían sido instruidos en terapia familiar experimentaban menor número de recaídas y mayor adherencia al tratamiento que los pacientes instruidos en gerencia de las crisis.

          Por lo que los autores concluyen que la mejor opción para realizar los beneficios del tratamiento es combinar la terapia familiar más la psicoterapia en los pacientes con trastorno bipolar.

          Uno de los últimos obstáculos para mejorar la asistencia en salud mental: El estigma de la enfermedad mental.

          Fuente: ASMR Revista Internacional On-line - Dep. Leg. BI-2824-01 - ISSN (en trámite)

          CORE Academic, Instituto de Psicoterapia, Manuel Allende 19, 48010 Bilbao (España)
Copyright © 2002


Prof. Norman Sartorius (Ex-Presidente de la Asociación Mundial de Psiquiatría, Department of Psychiatry, University Hospital, Geneva, Switzerland)
Clinique de Psychiatrie 1, Département de psychiatrie, Hôpitaux Universitaires de Genève, 2, chemin du Petit-Bel-Air, CH - 1225 Chêne - Bourg


Resumen

          El estigma ligado a la enfermedad mental y a la discriminación negativa que se asocia generalmente con la estigmatización, representan obstáculos significativos al desarrollo de los programas de salud mental. Pueden reducirse e incluso quizás evitarse. El trabajo en este campo es de suma importancia para programas de salud mental y para la psiquiatría como disciplina. Las actividades pertinentes han de empezar " en casa ", dentro de la profesión psiquiátrica, y continuar mediante la mobilización de otras ramas de la medicina para abarcar finalmente la más amplia estructura de la sociedad. Las modificaciones conceptuales y los cambios en la práctica de la psiquiatría serán necesarios si se da a la lucha contra el estigma de los trastornos mentales la prioridad que se merece. La colaboración internacional será probablemente útil para el desarrollo de programas pertinentes. El programa contra el estigma y la discriminación motivados por la esquizofrenia puesto recientemente en marcha por la WPA tiende a desarrollar material para su utilización en programas nacionales y facilitar así la acción conjunta y el aprendizaje mútuo.

REQUISITOS DE UNA ASISTENCIA DE CALIDAD

          La calidad de la salud mental puede valorarse según un número de criterios. Desde el punto de vista de los pacientes : si la asistencia es de buena calidad ; si su acceso no es restringido ; si son tratados con respeto ; si reciben información imparcial, bien documentada y comprensible acerca de opciones de tratamiento con posibilidad de serles útiles ; si pueden expresar su preferencia por cualquiera de ellas ; si el tratamiento es proporcionado con la pericia necesaria evitando cualquier daño posible y maximalizando sus beneficios si la información sobre ellos y su enfermedad es mantenida confidencial ; si pueden costearse la asistencia que reciben sin graves restriciones de otras necesidades ; y si sus derechos humanos son respectados durante el proceso de tratamiento. Desde el punto de vista de la profesión médica, la asistencia es de buena calidad : si es suministrada por una persona cualificada ; si es dada en entornos adecuados ; si existen experiencia y pruebas suficientes acerca de la eficacia y de la seguridad de los métodos que se están proponiendo ; si se puede establecer una relación de confianza y de respeto entre el paciente y el personal que suministra el tratamiento ; si se respetan los derechos y las exigencias del personal que trabaja en los servicios de salud mental, y si se hace la evaluación de la calidad de la asistencia de forma transparente y bien documentada.

          Las autoridades responsables del suministro de la asistencia en salud mental juzgan la calidad de la asistencia comparando lo que se hace con las reglas y las normas establecidas sobre la base de la evidencia y de la experiencia. Para evaluarla, las autoridades tienen que definir indicadores de calidad. Estos incluyen indicadores de input en términos de inversión en la asistencia sanitaria, de proceso en términos de movimiento de la operación, de output en términos de números de intervenciones llevadas a cabo, de resultado en términos de cambios de los estados de salud de los indivíduos o de las comunidades, y de impacto en términos de consecuencias que la intervención asistencial sanitaria tuvo para el servicio sanitario y para la sociedad en un sentido más amplio. Para cada uno de estos indicadores, existe una respuesta cualitativa (cuán bien ) y una respuesta cuantitativa (cuánto). El estigma de la enfermedad mental afecta a cada uno de los anteriores requisitos para una asistencia de buena calidad. El acceso a la asistencia dependerá de la percepción que las autoridades y la población en general tengan de la enfermedad. Si las personas enfermas mentales son percibidas como peligrosas, perezosas, informales, inútiles para el trabajo y dificilmente recuperables de su condición, habrá mucha oposición a la hora de colocar los servicios de salud mental en vecindarios con bajo indice de criminalidad.