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Avances
en el tratamiento de los trastornos bipolares: posibilidades terapéuticas
de la gabapentina
FUENTE: PSIQUIATRIA BIOLÓGICA. 1997;4(4)
E. Vieta y C. Gastó
Subdivisión de Psiquiatría y Psicología Clínica. Hospital
Clínic i Provincial. Universitat de Barcelona
PALABRAS CLAVE: Trastorno bipolar. Anticonvulsivantes. Gabapentina.
[otros artículos] [16/4/2001]
Resumen
Dados los
incuestionables avances en materia de fármacos antidepresivos y
antipsicóticos, se puede afirmar que el terreno de los eutimizantes
es la asignatura pendiente de la psicofarmacología en los últimos
20 años. Aunque con los estudios sobre carbamacepina y valproato se
ha avanzado bastante, el arsenal terapéutico sigue siendo muy
limitado y el litio todavía no ha sido superado. En los próximos años
deberá confirmarse si el valproato es, efectivamente, más eficaz
en casos de ciclación rápida y fases mixtas (el ensayo está en
curso en Estados Unidos). La posible acción timoléptica de los
antipsicóticos atípicos clozapina y risperidona debe ser
verificada, y aun así estos fármacos deberían reservarse para
casos relativamente graves. Por consiguiente, es imprescindible que
los nuevos fármacos anticomiciales sean ensayados en su posible
indicación para los trastornos bipolares. En los próximos años
sabremos de las posibilidades eutimizantes de la gabapentina, la
lamotrigina,la zonisamida, la tiagabina, la vigabatrina o el
topiramato. Estos medicamentos tienen un perfil farmacocinético
claramente más favorable que los antiepilépticos clásicos, por lo
que su potencial de interacciones es mucho más bajo, especialmente
en el caso de la gabapentina. Los primeros ensayos abiertos parecen
indicar que la lamotrigina y la gabapentina podrían tener
propiedades reguladoras del estado de ánimo, especialmente en
pacientes con preponderancia de clínica depresiva. La lamotrigina
parece actuar a través de la inhibición de la liberación presináptica
de glutamato. Existen ya comunicaciones preliminares de su posible
utilidad en cicladores rápidos. La incidencia del aumento de peso
es inferior a la de los reguladores del humor ya establecidos, e
incluso, en algún caso, como el del topiramato, se han comunicado
claros descensos del peso corporal. Este fármaco, aunque no ha sido
ensayado en los pacientes bipolares, podría tener efecto antimaníaco,
dado que se asocia con cierta frecuencia a una disminución del
estado de ánimo (el 20 de los casos) en los pacientes epilépticos.
El felbamato, tras la aparición de efectos idiosincrásicos graves
en los pacientes epilépticos (anemia aplásica y hepatotoxicidad),
no parece un buen candidato para los ensayos. De hecho, salvo en el
síndrome de Lennox-Gastaut, su prescripción en España debe
realizarse a través del uso compasivo. En cambio, la zonisamida,
desarrollada en Japón, está siendo estudiada en esta indicación
con resultados prometedores. Variaciones de la molécula de la
carbamacepina,como su precursor oxcarbacepina, o una forma galénica
de liberación retardada, están también en vías de comercialización.
La oxcarbacepina fue ensayada en pacientes maníaco-depresivos en
algunos estudios abiertos aleatorizados, y mostró una eficacia del
50 . Aunque todavía es pronto para evaluar la eficacia de estos fármacos
en el trastorno bipolar, ya se dispone de datos acerca de su
farmacocinética, seguridad e interacciones, que suponen una clara
mejora respecto a las de los antiepilépticos clásicos. En España,
a la hora de escribir este artículo, están disponibles la
vigabatrina, la lamotrigina y la gabapentina. El topiramato podría
ser comercializado a finales de 1997. Aunque por ahora se sustente
en ensayos no controlados y casos aislados, como veremos existe
fundamento para pensar que alguno de estos fármacos puede ser útil
en el tratamiento de los trastornos bipolares.
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