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La
tasa de mortalidad en pacientes con trastorno bipolar es mayor que
en el resto de la población, según expertos
Los pacientes con
trastorno bipolar tienen una tasa de mortalidad más elevada que el
resto de la población en general, sobre todo debido al deterioro físico
que sufren, según datos presentados hoy por la Sociedad Española
Psiquiatría (SEP) y la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica
(SEPB), durante la presentación de 'Revista de Psiquiatría y Salud
Mental' en el marco del XII Congreso Nacional de Psiquiatría
celebrado en Valencia.
MADRID, 4 (EUROPA PRESS)
Estas sociedades han elaborado el 'Consenso
Español de Salud Física del paciente con Trastorno Bipolar', con
la colaboración de la Sociedad Española de Medicina Rural y
Generalista (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Medicina de
Familia y Comunitaria (semFYC), donde establecen recomendaciones prácticas
sobre los procedimientos de detección, prevención e intervención
de las enfermedades físicas que padecen los enfermos con trastorno
bipolar para mejorar las condiciones psicosociales de estos
pacientes.
Este documento muestra que las enfermedades
más comunes que contribuyen a empeorar la calidad de vida de los
pacientes con este trastorno, se encuentran enfermedades de origen
cardiovascular (hipertensión arterial), metabólicas (obesidad,
diabetes), neurológicas, respiratorias (tabaquismo, enfermedades
pulmonares, fatiga crónica) o mayor riesgo de problemas durante la
gestación.
En este sentido, observa que las personas
con trastorno bipolar, tienden a tener unos hábitos de vida
sedentarios, un elevado índice de consumo de sustancias adictivas o
una ingesta de dietas inadecuadas, que son algunas de las causas que
pueden precipitar la aparición de estas enfermedades.
Además, explica que el índice de
mortalidad es muy superior, especialmente, en lo que se refiere a la
tasa de suicidio que es diez veces mayor que en la población
general. Los suicidios en los pacientes con trastorno bipolar,
suelen producirse, generalmente, en la etapa de depresión,
caracterizada por un profundo sentimiento de tristeza, melancolía,
insomnio, intranquilidad, baja autoestima y cansancio o falta de
interés por las cosas.
Por el contrario, advierte de que una dieta
baja en grasas y azúcares simples así como la práctica de
ejercicio físico acompañado de hábitos de vida saludables (sin
consumo de alcohol o tabaco), pueden contribuir a mejorar su calidad
de vida, sin olvidar la detección precoz y el seguimiento del
tratamiento.
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