 Prevención
Prevención de recaídas
La higiene del trastorno bipolar va enfocada a prevenir las recaídas. Y
no debe haber la menor duda que la más efectiva herramienta de
prevención es la medicación.
Las personas que padecen trastornos bipolares tienen que aceptar la idea
de que tomarán medicinas el resto de sus vidas, al menos en este momento
de las investigaciones sobre la enfermedad. Este es un punto difícil. Los
síntomas y la necesidad de tomar medicación suele aparecer en cuando se
tiene veinte años o incluso menos, cuando ninguno de sus amigos tiene que
molestarse con medicinas y se cree que sólo la gente anciana y las
personas enfermas la toman. Es muy difícil para un joven que físicamente
se siente bien tomar medicinas todos los días. La idea de tomar medicinas
para controlar nuestros estados y los procesos mentales también es algo
complicado de digerir. Recuerde, sin embargo que en el trastorno bipolar
la medicación permite tener bajo control las alteraciones del ánimo más
que cualquier otra cosa.
Cada individuo necesita encontrar para sí mismo un método para
asegurarse que cada una de las dosis es tomada. Existen dispositivos con
los días de la semana marcados, pastilleros que permiten saber si se han
tomado todas las pastillas correctamente. También puede preguntarle a su
médico si puede tomarse las pastillas en una sola dosis o dos en vez de
en tres veces al día.
La evidencia que demuestra que la medicación previene las recaídas no
puede ser rebatida; sencillamente es abrumadora. Pero hay cierta evidencia
de que a lo mejor quien haya interrumpido el tratamiento para el desorden
bipolar puede sufrir incluso algo más que una recaída. Ha habido un
número de informes de personas que dejaron de tomar litio, tuvieron una
recaída y no respondieron al litio cuando volvieron a tomarlo. Una vez
que el litio fue interrumpido, éste no funcionó muy bien con estos
pacientes cuando volvieron a él, este es un fenómeno que ha sido
denominado “la discontinuidad de litio que induce a hacerse refractario
a él”. En una serie de cincuenta y cinco pacientes que interrumpieron
la ingesta de litio, diez de ellos, cerca del 20 por ciento, tuvieron una
respuesta pobre cuando volvieron a empezar con él. Para estos pacientes,
el litio había perdido alguna de su efectividad.
Medidas para estar bien
El primer punto indiscutible es seguir el tratamiento farmacológico a
rajatabla, acudir a las citas del psiquiatra, consultarle todas nuestras
dudas e informarle lo más detalladamente posible de nuestro estado.
El siguiente punto en la lista de las prácticas de higiene es el manejo
del estrés y de los conflictos. La mayoría de nosotros tenemos muy poco
control en cuando y como el estrés y el conflicto llega a nuestras vidas.
Pero se puede aprender a manejarlos mejor, -y aquí incido en la necesidad
de realizar terapia. Esto se debe a que estoy haciendo referencia acerca
de poner seria y vigorosamente atención a cualquiera de las corrientes
que pueden llevar a un estrés serio: las relaciones primarias y
conflictos matrimoniales, el trabajo y problemas con la carrera
profesional, problemas crónicos financieros o problemas legales son
buenos ejemplos. El momento en que se diagnóstica el desorden bipolar
puede no ser el mejor momento para enfrentarse a estos problemas crónicos
que se puedan tener. Pero algunos meses más tarde, después que que los
síntomas estén bajo control durante un tiempo, sería una medida muy
conveniente tener una conversación profunda sobre estos temas con un
profesional.
Con esto no me refiero a un proceso que se pueda describir en unos cuantos
párrafos o que se destilen en unos cuantos consejos del tipo de listas
con: “se debe” y “ no se debe hacer”, del tipo que se encuentran
en las revistas. Por el contrario, yo lo que quiero decir es que se trata
de realizar un examen serio y cambios fundamentales. Esto puede significar
cambiar de trabajo o profesiones, vender la casa que no puede pagar o
declarar la bancarrota en vez de luchar contra un presupuesto
excesivamente austero, posponer o reconsiderar el matrimonio (o el
divorcio), no volver a la universidad. Tal y como las personas que han
sufrido un ataque al corazón cambian su régimen de vida y reflexionarán
antes de aceptar un tipo determinado de trabajo, como por ejemplo ser
gerente de una gran compañía, los pacientes bipolares necesitan hacer el
mismo proceso antes de tomar una decisión importante en sus vidas. El
estrés y la tensión que conlleve cualquier actividad debe ser tomada en
cuenta muy seriamente a la hora de decidirse.
Pero prestar atención a “los grandes asuntos” no significa que los
detalles de la vida diaria se resolverán por sí mismos. Estructurar su
vida es un aspecto primordial de la higiene del desorden bipolar. El
sueño es esencial. Recuerde que sincronizar apropiadamente el ciclo de
sueño y es muy importante para la regulación de los bipolares. Y los
periodos de privación de sueño precipitan lo síntomas hipomaníacos y
maníacos.
Establecer y mantener un horario personal es muy importante. Esto
significa establecer una hora para irse a la cama y para despertarse en la
mañana, siete días a la semana si es posible.
Investigaciones sobre el sueño muestran que muchos factores del estilo de
vida contribuyen o no a tener un buen sueño. Consideren suprimir bebidas
con cafeína de su dieta completamente o al menos hacer una regalo para
sí mismos de no beber café, té (incluyendo té helado) o bebidas que
contengan cafeína después de medio día. Comidas pesadas al final del
día, debieran ser evitadas. Un ejercicio regular ha demostrado ser
benéfico para el sueño y muchos otros beneficios también como la
presión sanguínea. Planee su paseo diario, ir a nadar los lunes,
miércoles y viernes o visitar el gimnasio. No hay que hacer ejercicio
cuando "se tenga tiempo" o "te sientas a gusto"
Hacedlo parte de una semana regular, no de un lujo.
No dejarlo todo para "última hora". Dejar las cosas para el
último momento invariablemente eleva los niveles de tensión. Esperar
hasta las once de la noche para hacer la declaración de hacienda y luego
quedarse tarde a base de café, buscando recibos no es algo que las
personas con desorden bipolar deben dejar para ellas solas. No es
divertido para nadie, pero para el bipolar puede se un motivo de que se
dispare la tensión y haga más daño que a otras personas.
¿Alcohol? Cuanto menos, mejor
Algunas personas encuentran que es útil llevar un registro de su humor o
una tabla, o sea un gráfico de su humor. Esto puede ser un gráfico de su
humor. Puede ser un diario si se está inclinado a hacerlo, pero más
sencillo que y que consume menos tiempo y hay técnicas que pueden
funcionar bien. Se necesita llevar un calendario de todos modos, es un
asunto más sencillo, anotar cada día su humor usando una escala
numérica del humor de cada día. El personal clínico frecuentemente
piden a los pacientes calificar su humor del 1 al 10, siendo del 1 el
correspondiente al día más deprimido que han sentido y el 10 el día que
han estado de mejor humor, así como el 5 para un día de humor medio. Si
parece demasiado reducido, usar una escala del 1 al 100, es importante
calificar su humor a la misma hora cada día para controlar las
variaciones diurnas; simplemente registrar las calificaciones de humor en
su diario de citas, registrando en su programa del ordenador o en un
calendario que guarde en la mesilla de noche. Nada puede ser más sencillo
y sin embargo este registro proporciona a usted y al equipo médico que le
atiende una información de gran valor que puede ayudar a mostrar qué
medicamentos funcionan o no, determinar si hay componente premenstrual o
debido al cambio de las estaciones del año relacionados con el cambio de
humor y, por supuesto recoger episodios depresivos o hipomaniacos más
pronto.
Todo esto es mucho más fácil decir
que hacer para personas con desorden bipolar. Regularizando su vida de
esta manera puede parecer extraño, por no decir aburrido. Si a través de
su vida ha aprendido a esperar que llegue el buen humor para hacer las
cosas y justamente y dejar de pensar durante el inevitable regreso de las
malas, este tipo de planificación y regularidad no viene fácilmente,
pero un reciente cuerpo de investigación apoya la noción de que
reguladores externos como el sueño regular y planes de actividades ayudan
a la estabilidad del humor.
Construir nuestro sistema de apoyo
Cada uno debe tener un equipo de apoyo y de buenos deseos para ayudar a
él o a ella en los tiempos difíciles. Las personas con desorden bipolar
no son ninguna excepción. Todos los consejos que he dado hasta ahora
serán mucho más fácil para poner en práctica si tiene un equipo
detrás.
Quizás los miembros más importantes
del equipo sean la familia y los amigos. Un miembro de la familia fiable o
un amigo pueden ser sumamente útiles actuando como como observador
objetivo de los cambios de humor. Un problema que las personas con
desorden bipolar tienen que resolver una y otra vez es la dificultad de
qué cambios de humor son normales y cuales no lo son. He visto pacientes
que van de un extremo a otro de esta cuestión, explicando severos y
obvios cambios de humor patológicos como "normales altibajos",
mientras que niegan la enfermedad, a veces sobrereaccionan y lamentando
que cada periodo de humor bajo después de un disgusto cada proyecto o
relación significa que su medicación no funciona. El médico y el
terapeuta nos pueden ayudar en esto, por supuesto, pero alguien que está
relacionado y esté próximo a él puede ser un aliado valioso en esta
cuestión. Un amigo astuto o un miembro de la familia que sabe comunicar
observaciones de una manera cariñosa, no provocativa al notar cambios
sostenidos en el humor es uno de los mejores apoyos que se pueden tener.
Puede usted necesitar dar a la persona permiso para ser brusco con usted.
La mejor persona para esta tarea pudiera no ser alguien que no vive en la
misma casa que usted; esa persona puede estar demasiado próxima para ser
objetiva, Mirad a vuestro alrededor para elegir cuidadosamente.
Esto conduce a al cuestión ¿A
quién revelará usted su diagnóstico? Dos buenas reglas a este respecto
debería ser sólo a aquellos que necesitan saber y a aquellos que pueden
ayudar y necesitan saber. La categoría que necesita saber incluye, por
supuesto, el médico de familia, todos los médicos que le tratan y
cualquier profesional de la salud que pudiera estar en posición de
recetar medicamentos-, incluso dentistas, por ejemplo: si usted tiene un
abogado o alguien que le maneja las cuentas, esas personas necesitan
saberlo también.
Con los patronos las cosas se
presentan más complicadas. Dependen del país y de muchas circunstancias
que el paciente debe valorar.
Se conseja vivamente asistir a
terapias de grupo. Compartir dudas y experiencias es sin duda muy
enriquecedor. Preguntar por ejemplo: ¿cómo le dijeron a su jefe que era
bipolar? ¿o a sus hijos acerca del diagnóstico? y miles de otras
preguntas.
No sea una víctima bipolar
Los individuos que tienen un problema médico incurable, pero tratable
deben aprender a saber cómo trazar una fina línea entre no tratar su
enfermedad bastante seriamente y tomarlo demasiado seriamente. Nosotros
los psiquiatras vemos las consecuencias de no tomar el desorden bipolar en
serio en nuestro despacho o clínica y más frecuentemente en hospitales y
salas de urgencias. Los individuos que dejan de tomar medicación, que no
tienen el tratamiento que necesitan por un problema u otro, que ignoran
tensiones en marcha o ambientales o interpersonales hasta quedar abrumados
por ellos. Estos individuos son verdaderamente víctimas de un desorden
bipolar que abdica a los caprichosos ritmos erráticos de su enfermedad
más bien que hacer lo que pueda controlara sus síntomas. Pero hay
también otra clase de síntomas y enfermedad la mismo tiempo, que evita
desafíos y se retira de su trabajo y de su comunidad en un mundo de
medicaciones, análisis de sangre, visitas al doctor y reuniones con
grupos de apoyo. Creo que la mayoría de los individuos cumplen algún
tiempo en ambos lados de esta fina línea durante cierto tiempo a medida
que se dan cuenta del impacto de la enfermedad en sí mismos y se figuran
como integrar lo que necesitan hacer sobre su enfermedad y modo de vivir.
Ningún extremo es saludable y requiere tiempo, buenos consejos y un
trabajo duro para hallar el equilibrio propio.
(Extracto del libro: “Bipolar
Disorder”, Francis Mark Mondimore, MD. 1999. A John Hopkins Press Health
Book.)
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